LA PIEZA QUE FALTABA

Los hombres habían escrito las palabras, pero yo percibía detrás de ellas una identidad que atravesaba las generaciones. Un hilo conductor. Una especie de firma. Y para mí eso se convirtió en una parte importante de aquella búsqueda.

No sentía que estaba leyendo simplemente una colección de textos separados por siglos de historia. Sentía que detrás de quienes escribieron había un Autor.

CUANDO LA TECNOLOGÍA SE SENTÓ A CONVERSAR CON EL ALMA

entonces cada acto de amor, cada descubrimiento vivido con humildad y cada conversación que nos acerca un poco más a la verdad no son solo palabras compartidas. Son una pequeña participación en la obra de Aquel que sigue creando. Incluso hoy. Incluso ahora. A través de manos humanas. A través de una conversación. A través de dos viajeras imaginarias que un día hablaron del viento… y terminaron hablando de Dios.

EN AQUELLA HABITACIÓN DE UCI

Te vi detenidamente, atrapandote en mi para siempre. Tenía la sensación y la prisa de la vida, no quería que esa habitación fuera un obstáculo más y otra vez las circunstancias me dejarán más hojas en blanco de ese libro que no escribiste, me negué y es como si en ese corto tiempo quisiera escribir una historia, la nuestra. Te vi y me vi, “Las líneas de tus ojos y las mías son las mismas.”

DÓNDE ESTÁ DIOS EN ESTE MOMENTO

¿Dónde está Dios en este momento tan difícil?, ¿Dónde está Dios cuando miles de personas están muriendo día a día por esta Pandemia?, ¿Dónde está Dios que no oye las oraciones de la humanidad que se ha unido a nivel internacional para rezar, orar y suplicar independientemente de su Credo?