ESTOY AHÍ CON USTED Y NO AQUÍ CONMIGO

Por esa razón con usted me tomo un café de vez en cuando en el Mojo Beach, ese bar de la esquina de su casa que tanto le gusta, otras veces en ella, ahí sentados como dos almas sin fondo, en el balcón con nuestras mirandas puestas en el mar profundo y en la nada.