LA PIEZA QUE FALTABA

Los hombres habían escrito las palabras, pero yo percibía detrás de ellas una identidad que atravesaba las generaciones. Un hilo conductor. Una especie de firma. Y para mí eso se convirtió en una parte importante de aquella búsqueda.

No sentía que estaba leyendo simplemente una colección de textos separados por siglos de historia. Sentía que detrás de quienes escribieron había un Autor.

EN AQUELLA HABITACIÓN DE UCI

Te vi detenidamente, atrapandote en mi para siempre. Tenía la sensación y la prisa de la vida, no quería que esa habitación fuera un obstáculo más y otra vez las circunstancias me dejarán más hojas en blanco de ese libro que no escribiste, me negué y es como si en ese corto tiempo quisiera escribir una historia, la nuestra. Te vi y me vi, “Las líneas de tus ojos y las mías son las mismas.”

ESTOY AHÍ CON USTED Y NO AQUÍ CONMIGO

Por esa razón con usted me tomo un café de vez en cuando en el Mojo Beach, ese bar de la esquina de su casa que tanto le gusta, otras veces en ella, ahí sentados como dos almas sin fondo, en el balcón con nuestras mirandas puestas en el mar profundo y en la nada.

ACEPTANDO EL HORROR

Si tus ansias no alcanzan el estándar instaurado por las masas, debes aceptar que eres una levedad, pues habrán muchos que al igual que tú andan a pedazos, pero esperan como en una contención tu caída, porque deleitarse en la derrota ajena también hace parte de este mezquino sistema.

DÓNDE ESTÁ DIOS EN ESTE MOMENTO

¿Dónde está Dios en este momento tan difícil?, ¿Dónde está Dios cuando miles de personas están muriendo día a día por esta Pandemia?, ¿Dónde está Dios que no oye las oraciones de la humanidad que se ha unido a nivel internacional para rezar, orar y suplicar independientemente de su Credo?