ENTRE TENERTE Y NO
Nada fue fácil entre tenerte y no, ni la impotencia de verte tan cercana a mi alma, ni la desnudez de mis sentimientos colgantes entre las bambalinas de todo lo ilusorio que en ti soñé
Nada fue fácil entre tenerte y no, ni la impotencia de verte tan cercana a mi alma, ni la desnudez de mis sentimientos colgantes entre las bambalinas de todo lo ilusorio que en ti soñé
La poesía usted no la ha visto porque la vive buscando en formas vanas y en fundamentos humanos, pero detenga su paso y obsérvela amamantado al niño que se mecía en brazos, está en las manos que sujetan en su camino lento al anciano
C/ ¿Me creerías si te digo que me estás llenando de intriga? Otra cosa que amo es oír las historias de amor (existentes o no). Me siento como una beba esperando a que sueltes tu relato, narración.
Te imagino sosegada en un sitio de montañas verdes boscosas acompañadas de un mar azul penetrante, observando el cielo en silencio y escuchando el jilguero
Así veo todo, bares invitándote, invitándome, a nuestras horas parlanchinas, a tus sustanciales conversaciones; playas melancólicas de ti y por mí, y si te hablara de tu balcón, ah, tu añorado balcón, si te contara lo vacío que está ahora sin ti, vestido de lúgubres colores y tantas hojas secas de ese árbol que tristemente le pregunta dónde estás tú
Mientras fumamos cigarrillos como fumándonos la vida yo la observo, la escucho y la quiero, así como es usted, tan tierna y tan fría, tan parlanchina y reservada, tan social y anacoreta
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11 años
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